En 2019 se despidió de los tucumanos, y el sábado, de la vida misma. Un cáncer fulminante lo liquidó en algunos meses y no le dio mayor oportunidades.
Jeff Manookian había visitado esta provincia invitado por el entonces presidente del Ente Cultural, Mauricio Guzmán, para dirigir conciertos en el Septiembre Musical. Pero luego se quedó durante casi 12 años, gran parte de los cuales como director titular de la Orquesta Estable.
Hasta 2007 Manookian vivió en Salt Lake City, donde dirigía la Orquesta Clásica Intermountain, enseñaba piano, componía y grababa con el sello Albany.
Por sobre otros directores, tenía la ventaja de tocar piano y fundamentalmente componer que consideraba su fuerte. Creó alrededor de 150 piezas clásicas. Contaba que su carrera como director comenzó a los 16 años con sus estudios de dirección orquestal además de piano.
“Componer es un acto obsesivo, agotador física y emocionalmente, pero muy gratificante; no se puede esperar a las musas”, le dijo a LA GACETA durante una entrevista.
Durante los últimos tiempos de su estadía en esta ciudad, a través de un programa televisivo presentaba músicos locales, transmitía conciertos y enseñaba a disfrutar lo clásico y sus autores.
“Manookian por Manookian” se llamó el recital con el que se despidió con la Orquesta Sinfónica, en abril de 2019.
Regresó a Utah para enseñar pero lamentablemente solo pudo hacerlo muy poco tiempo.